Erré a lo largo de los ríos, exploré los bosques frondosos.
Caminé por el borde del canal que prosigue el Garona.Busco las llaves de la inmortalidad en el cruce de los tres caminos.
Cambiarà la imagen del mundo en el libro de las maravillas.
He camino por senderos bordeados de amapolas y colas-de-caballo prehistóricos.
¿Sera verdad que algún día los dinosaurios hollarán de nuevo la Tierra?
Oh! si el azar quisiera mostrarme el vínculo!
Una voz me respondió que no existe el azar, que no existe el vacío...La nada es un absurdo. Mi corazón no me ha abandonado jamás.
Iré a decirlo al monasterio de Santa Quitterie pero antes de alcanzar este lugar de reposo, tengo que construir paso a paso el camino y encontrar los pasadizos.