En el transcurso del sueño
Si fuera Budista... habría soñado con Buda
Estaba ausente de mí mismo cuando llegó allí, sin hacer ruido.
Tiesa, impasible, inexpresiva,
en resumen una verdadera estatua. El punto culminante de un puro significante. La Virgen. La gran Señora está fragmentada en mis oraciones.

- Singularidad indiscutible, voy a recitarle un memorable alfabeto, Voy a clasificar mis palabras para superarme. Voy a mecanizar el lenguaje. La señal estaba vacía, quieta como una estatua pero seguía rezándola. Se activó mi ser. Entró en un estado de energía supremo. Era su presencia.

- i Eh ustedes! ¿ Lo sabían? Las puertas del sueño son comunicantes. Todo reposa en los modelos de la infancia. La acción transcurrió en el centro del verbo. Mis párpados se abrieron en la oración.
Se suprimió el paso.
Seguí soñando y rezando, seguí la vida. Lo sacro es una continuidad. El vinculo crea la continuidad sagrada de la materia de sus sueños. Existen caminos ocultos. Están allí, sin parecer, los buenos tiempos que nos inspiran.

Debido al análisis sumario que hice de algunos sueños, quisiera hablar del sueño comunicante.

Los sueños que me parecieron más pertinentes al análisis son los que se producen en la frontera de un estado que está próximo al despertar. Sea aquél que se experimenta antes de dormirse profundamente o el que se experimenta antes de despertarse por la mañana.
Es en esta
última circunstancia que tuve el sueño que ha contado antes. No pretendo analizar aquí las razones psicológicas de estos sueños sino el paso del universo paralelo del sueño al del real.

sueño 1

Una mañana, justo antes de despertarme, soñé que me quemaba con una cucharilla ardiente. Todo psicólogo interpretaría este sueño en interacción con un juego de mi infancia vinculado con mi padre que le gustaba distraerme para tocar mi brazo con la cucharilla caliente de su café, para hacer reír a todos los comensales.

Analizo este sueño desde otro punto de vista que es el de la sensación y el paso. Me desperté exactamente en el momento en que experimenté la sensación de una quemadura sobre mis labios. Este sensación de una quemadura fue absolutamente real. Este situación no se produce en un estado despierto. Si pienso durante el día que me quemo con una cucharilla, este solo pensamiento no me hará sentir la quemadura en mi carne.

Sin embargo, trabajando sobre el estado de conciencia a veces sería posible percibir tal sensación. Este trabajo consistiría en domesticar la idea de la quemadura hasta "forzar" su paso a la carne.

¿ Entonces, el sueño tendría el poder de pasar de la materia pensante en la materia "materializable"

sueño 2

Me ha pasado dos veces tener un sueño sensacional de levitación. Para ser sinceros ya no me acuerdo de las circunstancias de estos sueños que no conciernen al tema de mi reflexión. Tener un sueño de levitación fue para mí una experiencia completamente fuera de las normas de las sensaciones habituales, como la anteriormente mencionada. La levitación, es un poco el trastorno de las células, es sentir la activación ampliada y estimulante de la carne hasta su alivio que produce la levitación.

Nunca he conocido tal experiencia en la vida despierta pero en relación con el sueño 1, me pregunto :

Si se admite sin dificultad la posibilidad de experimentar la realidad de una verdadera quemadura en un sueño, porque esta sensación forma parte de lo cotidiano, ¿ por qué no admitir también la realidad de una percepción de levitación? ¿ No es también un componente de nuestra panoplia de sensaciones humanas como fenómeno raro y último?

Esta idea del poder del sueño me fue comunicada por el sueño de la Virgen anteriormente mencionado. Hay allí un mensaje del paso vinculado ya que rezaba con entusiasmo soñando y me despertaba rezando con el fervor de las verdaderas palabras en la continuación del texto de oración no interrumpido por mi el hecho de que me hubiera despertado.

Durante este sueño también he experimentado esta sensación proveniente de una actividad celular muy específica, i la de la misma naturaleza que me hizo experimentar el vuelo de Icaro! Estas sensaciones de activación dejan rastros al despertar y aportan una impresión de incoherencia benefactora.

No me pregunto sobre las razones psíquicas de estos sueños pero me planteo la pregunta de las sensaciones que forman parte del ámbito de la materia orgánica.

¿ El sueño tendría una fuerte interacción con el mundo paralelo activado por la pensamiento?

¿ Y si el estado del soñador se pusiera en forma de la realidad cuántica?
¿
El sueño enviaría imágenes de la superposición de las manifestaciones del pensamiento? Hasta ahora no hay nada extraordinario salvo si se considera que el pensamiento es el Ser-Vínculo.
¿
Entonces, qué es del mondo paralelo?